La ira es esa emoción que hace que los niños sientan enfado, irritabilidad, resentimiento o furia ante una situación que no les gusta o les produce frustración.
La ira tiene dos formas de expresión, una más interna en la que aumenta el ritmo cardíaco, la presión sanguínea y la adrenalina; y otra más externa en la que la expresión cambia, el niño eleva el tono de voz, sus músculos se tensan… En un momento de ira los niños pueden gritar, romper cosas, lanzar objetos, pegar o insultar.
¿Os acordáis del niño que se enfadaba tanto que se transformaba en dragón?
Hoy os traemos otro de dragones:
"Mon el dragón descubre el enfado"
Y para acabar, queremos proponeros una actividad que os va a divertir y nos va a ayudar a estar contentos:
¡VAMOS A CREAR NUESTROS PROPIOS DRAGONES!
¡Que paséis un FELIZ DÍA!
Iratxe y Sonia


